Los perros han estado presentes en la vida de los humanos desde hace mucho tiempo. Incluso, usted que lee esta nota, puede que tenga un amigo canino que es su más fiel compañero. Pero no se ha preguntado en algún momento: ¿Desde qué momento exacto de la historia nos acompañan los perros? Bueno, dos estudios recientes de esta pregunta nos acercan más a la respuesta.
Hasta hace poco solo se tenía ADN de un perro, con la antigüedad de 10 900 años. Pero con las investigaciones que mencionaremos a continuación, ahora el ADN más antiguo del perro en la vida humana es de 15 800 años.
Las nuevas investigaciones apuntan a que los perros estaban presentes en la vida de los humanos desde la era paleolítica. Incluso en tribus en donde solo se practicaba la caza y recolección. Es decir, que son más antiguos que la misma agricultura. Lo curioso de la investigación es que el ADN investigado de los canes era de diferentes lugares, pero a pesar de ello, tenían el mismo tiempo promedio. Lo que quiere decir que, aunque los humanos estaban separados por grandes distancias, estos tenían perros.
Se presume que esto se dio gracias a la cultura epigravetiense. Quienes habrían llevado cachorros a diferentes lugares e intercambiándolos. Los estudios indican que estos animales podrían haber sido cambiados entre los grupos de cazadores-recolectores. Ante esta posible hipótesis, el paleogenetista de la Universidad de Oxford, Greger Larson, señaló que «Es como el equivalente de una nueva cuchilla o una nueva punta o un nuevo tipo de cultura material o forma de arte o algo así, una cosa nueva y divertida que entusiasma a todo el mundo… Y es útil, interesante y probablemente bonito».
El vínculo cercano con los perros
Asimismo, se encontró que algunos de estos perros comían comida proporcionada por humanos, además de ser tratados como hombres al momento de su muerte. Lo que nos lleva a pensar que el vínculo con los canes siempre fue estrecho.
Otra situación llamativa es que existe una gran diferencia entre los humanos de esa era y los humanos de la actualidad. Esto, sin embargo, no sucede con los perros. Pues aunque hayan pasado años, estos se siguen pareciendo a sus ancestros.
«Es muy emocionante que tengamos esta primera visión de la ascendencia canina paleolítica, realmente temprana… Pero la cuestión de dónde proceden los perros, y quiénes fueron estas personas que los domesticaron o empezaron a crear este vínculo. Aún intentamos averiguarla». Declaró Pontus Skoglund, paleogenetista del Instituto Francis Crick de Londres, quien fue un autor de ambos estudios.
Dato: La película más cercana a la representación de la adopción de perros en la prehistoria (según criticas) es la película de «Alpha» (2018).

