Un nuevo video ha demostrado que los humanos no somos la única especie que tiene apoyo al momento del parto. Pues un grupo de ballenas que fue grabado por un grupo de investigadores registró el preciso momento en el que los cachalotes se reúnen para poder asistir al parto de una ballena (los cachalotes también son considerados como ballenas).
Según un reportaje de «The New York Times», el video demuestra algo que considerábamos como una acción única del humano. Pero vayamos desde un inicio. A partir del año 2005, un grupo de científicos ha venido siguiendo a un grupo de ballenas para poder estudiarlas. Pero hasta hace poco, se ha logrado ver el nacimiento de la hija de Rounder, una ballena que se estaba siguiendo desde hace tiempo.
Según la investigación, al momento del parto solo había 11 ballenas, las cuales estaban demasiado cerca unas de las otras. Los científicos se alertaron por esta rara situación y grabaron y registraron qué pasaba. Hasta que en un momento empezaron a ver algo rojo en el mar; era sangre. Los investigadores creyeron que se trataba de un ataque de tiburones, hasta que dejaron de ver 11 ballenas y vieron 12.
Los que observaron el hecho se quedaron sorprendidos al ver cómo es que el grupo de ballenas que acompañaba a Rounder apoyaba a la joven madre para que pudiera dar a luz. Asimismo, vieron cómo es que las ballenas se reunían para poder levantar al recién nacido y que pueda respirar. Por otra parte, notaron algo curioso: en el parto de la ballena participaron incluso ballenas que eran ajenas a Rounder, es decir, que no guardaban parentesco.
Algunas declaraciones de los expertos
«No creo que se trate de comadronas o doulas en nuestra perspectiva humana, pero sin duda hubo ayuda y apoyo tanto para la madre como para la cría». «Más allá de la ciencia, lo considero una gran lección para nosotros los humanos… Al menos en los momentos más vulnerables, es bueno permanecer unidos y ayudarnos en vez de estar unos contra otros». Declaró Alaa Maalouf, uno de los autores de la investigación.
«Una cosa que hemos aprendido es que siempre que se dice que algo es exclusivo de los humanos, descubrimos que no es así». Declaró Wenda Trevathan, antropóloga biológica y profesora emérita de la Universidad Estatal de Nuevo México.
Dato: algunos animales ya presentaban este tipo de comportamientos como ciertos primates, delfines e incluso roedores.

