Un ciudadano denunció ante la Policía Nacional el robo de su celular el pasado 29 de mayo. Tras presentar la denuncia logró rastrear el equipo con el GPS del dispositivo y para su sorpresa descubrió que estaba en una dependencia policial ubicada en la intersección del jirón Chota (Lima).
Detalló que su teléfono Galaxy S24 Ultra se mantuvo casi un mes dentro de la comisaría y la última señal activa se pudo registrar el 2 de julio. «El dispositivo aparece geolocalizado desde el 4 de junio hasta el 2 de julio, que fue la última señal que obtuvimos. Todo ese tiempo estuvo en el complejo policial. No salió de ahí», declaró el agraviado a los medios de comunicación.
Al tratar de recuperarlo los efectivos de la PNP lo recibieron con una actitud «hostil».

