La Policía Nacional del Perú rindió homenajes póstumos al suboficial Patrick Hiroshi Ospina Orihuela, fallecido a los 33 años cuando intentaba rescatar a un perro varado en un islote del río Rímac, en Lima. Hoy será enterrado en su tierra natal, Pucará, en la región Junín.
La Región Policial Junín recibió los restos del agente en el aeropuerto Francisco Carlé de Jauja. Luego los trasladó a Huancayo. Allí se realizó una ceremonia oficial en la comisaría local. Autoridades destacaron su vocación de servicio y su conducta solidaria.
El jefe policial de la región señaló que el ejemplo del suboficial debe inspirar a los efectivos. Ordenó que su nombre figure en una placa del Escuadrón de Emergencia de Huancayo. El reconocimiento busca preservar su memoria dentro de la institución.
Familiares recordaron a Ospina como una persona generosa y amante de los animales. Su abuela relató que desde niño cuidaba perros y ayudaba a quienes lo rodeaban. Sus allegados resaltaron su carácter solidario y su compromiso con el prójimo.
La tarde del lunes, los restos llegaron a Pucará. Autoridades locales organizaron un recibimiento y el velatorio se desarrolla en el distrito. El sepelio está programado para hoy a las 3:00 de la tarde.
Diversas instituciones también expresaron su pesar. El Centro Cultural Mariscal Cáceres, donde el policía bailó huaylarsh durante varios años, guardó un minuto de silencio en un concurso cultural en Huancayo.
La muerte del suboficial generó consternación entre vecinos, compañeros y autoridades. Su historia ha sido recordada como un acto de entrega y vocación de servicio público.

