El descenso de las temperaturas en la sierra sur del país mantiene en alerta a miles de familias que viven en zonas altoandinas, donde el frío extremo representa una amenaza para la salud de niños pequeños y adultos mayores. En conjunto, más de 125 mil personas pertenecientes a estos grupos vulnerables se encuentran expuestas a condiciones climáticas severas.
Las bajas temperaturas afectan principalmente a localidades de Puno, Cusco y Arequipa, regiones donde cientos de miles de habitantes soportan noches con registros bajo cero. En algunos sectores ubicados por encima de los 4 mil metros de altitud, el frío puede alcanzar niveles extremos durante la madrugada.
De acuerdo con estimaciones oficiales, más de 77 mil adultos mayores y cerca de 48 mil niños menores de cinco años residen en áreas consideradas de muy alto riesgo. La exposición prolongada a estas condiciones incrementa la posibilidad de enfermedades respiratorias y otras complicaciones asociadas al invierno andino.
La situación es especialmente crítica en Puno, que concentra la mayor cantidad de población expuesta. Sin embargo, distritos de Cusco y Arequipa también se encuentran entre los territorios donde las bajas temperaturas generan mayores desafíos para la población.
Ante este panorama, las autoridades han reiterado el llamado a reforzar las medidas de protección en los hogares y prestar especial atención a los sectores más sensibles, mientras continúan las condiciones de frío intenso en gran parte de la sierra sur del país.

