El abuelito Leonard Condori de 90 años fue enterrado vivo por unos hombres en San Antonio de Putina-Puno, con el fin de apropiarse de su casa y pertenencias.
Leonard fue rescatado gracias al lamento de auxilio que fue escuchado por serenos del lugar, los mismos que al encontrarlo pudieron observar que estaba atado de pies y manos cubierto con piedras y sacos, en una fosa donde lo habían dejado morir lentamente.
De acuerdo a las primeras informaciones, no se descartaría que estarían involucrados familiares cercanos, que buscan quedarse con el terreno.
A pesar de los médicos lo estabilizaron físicamente, el adulto mayor quedó con un trauma psicológico.

