El presidente del BCRP sostuvo que impulsar la economía con más inflación solo genera efectos temporales y deja costos mayores después. Además, defendió que Perú mantenga un objetivo similar al de las economías desarrolladas.
¿Por qué Velarde defiende la meta de inflación de 2%?
Julio Velarde, presidente del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), defendió la meta de inflación de 2% y rechazó que la estabilidad de precios choque con el crecimiento económico. Lo dijo durante la ceremonia en la que la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) le entregó el Doctor Honoris Causa. Según explicó, la política monetaria no sirve para impulsar de forma sostenida la actividad productiva, porque las personas y las empresas ajustan sus expectativas y, en consecuencia, el estímulo inicial pierde fuerza mientras sus costos persisten. Por eso, el economista subrayó que la autonomía del BCRP resulta clave para separar las decisiones monetarias del ciclo político.
¿Por qué Perú no debería aceptar una inflación más alta?
Velarde cuestionó que el país deba aspirar a una inflación superior a la del mundo desarrollado. Para sustentarlo, comparó la meta peruana con las de Estados Unidos, el Reino Unido y la zona euro, cuyos bancos centrales apuntan a cifras cercanas al 2%, mientras que otros países de la región mantienen objetivos de 3% o 4%. Asimismo, precisó que el centro de la meta en Perú es 2%, con un rango de 1% a 3% anual, de modo que el objetivo no exige que los precios suban exactamente 2% cada año, sino que la inflación se mantenga alrededor de ese nivel.
¿Cómo surgió esta meta y qué busca evitar?
El titular del BCRP recordó que Perú adoptó este esquema tras la caída del PBI en el 2000, con la idea de reactivar la economía sin alimentar expectativas de aumentos persistentes de precios. Además, explicó que la política monetaria responde según el contexto: sube la tasa cuando la demanda supera la capacidad productiva y la baja cuando la inflación es muy débil. Finalmente, defendió que la estabilidad también busca evitar crisis profundas, pues recordó que en los años ochenta el producto cayó más de 10% durante tres años y que el ingreso por habitante recién recuperó en 2003 el nivel de 1967.
Por: Zendel

