En la audiencia del 15 de julio, el expresidente Pedro Castillo se opuso a los cargos de abuso de autoridad y rebelión que le imputó el Ministerio Público. Declaro que el Congreso nunca fue disuelto, por lo que no se configuro un golpe de Estado el 7 de diciembre de 2022.
“Este Congreso nunca se cerró y, el día de hoy, sostiene a un Gobierno asesin0 que a los señores que salen a protestar por un derecho, primero los asesin0 y luego se instala una mesa”. El expresidente sostuvo que su mensaje a la nación fue una «acción constitucional» a una crisis política.
Por su parte la Fiscalía señaló que hubo una ruptura del orden constitucional, en tanto que la defensa sostiene que no existieron actos violentos ni de uso de la fuerza.

