El cementerio General La Apacheta, en Arequipa, registra alrededor de dos intentos de robo al día de lápidas, crucifijos y floreros de bronce. El administrador del camposanto, Francisco Añamuro, informó que se han contabilizado un promedio de 86 intentos de sustracción, situación que genera preocupación por la seguridad de las tumbas y la conservación de los elementos funerarios.
Beneficencia refuerza la seguridad ante los intentos de robo
Ante los reportes, la Sociedad de Beneficencia de Arequipa (SBA) dispuso personal de seguridad y cámaras de videovigilancia para registrar los incidentes y prevenir nuevos casos. La administración también solicitó mayor vigilancia policial y municipal para resguardar el cementerio y evitar posibles actos de profanación.
Añamuro señaló que mantienen coordinaciones con los municipios de la zona para reforzar las acciones de vigilancia. Asimismo, se prevé fortalecer el sistema de videovigilancia con la instalación de cámaras de seguridad.
La Apacheta enfrenta el riesgo de perder piezas de valor histórico
Inaugurado en 1833, el cementerio General La Apacheta es uno de los camposantos más antiguos e importantes de Arequipa. En sus instalaciones se encuentran tumbas y mausoleos de personajes históricos, además de lápidas talladas, crucifijos y otros ornamentos funerarios cuyo valor trasciende el material con el que fueron elaborados.
El robo de piezas de bronce, cobre y aluminio también representa una amenaza para el patrimonio funerario, debido a que estos elementos pueden terminar en el mercado informal para su comercialización como metal reciclable. Frente a esta situación, se recomienda a los familiares revisar periódicamente el estado de las tumbas y comunicar cualquier intento de sustracción a la administración del cementerio.
El Código Penal peruano contempla sanciones por delitos contra el patrimonio y por atentados contra el respeto a los muertos. Las consecuencias legales dependen de la conducta acreditada y de las circunstancias específicas de cada caso.

