El Senado de Argentina aprobó la Ley de Modernización Laboral impulsada por el presidente de Argentina, Javier Milei, con 42 votos a favor. La norma modifica radicalmente las condiciones laborales, permitiendo jornadas de hasta 12 horas mediante el «banco de horas» y excluye cobros como el aguinaldo o el cálculo de indemnizaciones por despido.
El mandatario defiende la ley como esencial para generar «empleo genuino» y libertad económica, revirtiendo la informalidad.
La decisión generó una masiva protesta sindical frente al Congreso, que degeneró en enfrentamientos violentos con la policía, con el objetivo de impedir la promulgación de una norma que califican de «semiesclavismo». El proyecto pasa ahora a la Cámara de Diputados para su sanción final.

