Los mieleros regentes antes vivían en los bosques del suroeste de Alemania. Pero desde el siglo XX, su hábitat natural se ha visto reducida por la tala, de esta manera ingresando en estado crítico de extinción. Pero con las medidas de conservación adecuadas, estos pajaritos han logrado salir adelante. Sin embargo, surgió un problema: los mieleros regentes más jóvenes no cantaban como debía ser; al contrario, habían imitado el canto de otras aves.
El canto de los mieleros regentes es muy importante, pues ayudan a la defensa de sus territorios y son un llamado para conseguir parejas. Pero al no saber cantar como debía ser, muchas de estas aves no conseguían una pareja y, por ende, reproducirse. Ante este problema, el biólogo conservacionista de la Universidad Nacional Australiana, Daniel Appleby, lidera un estudio de tutoría para que las aves jóvenes aprendan su canto nativo y no imiten otros.
En un inicio, se expuso a los mieleros regentes jóvenes a un audio de su canto silvestre; no obstante, no se lograron los resultados deseados. Pues las aves no lograron el canto que debían. Entonces se intentó poner como tutores a los pájaros que ya sabían cantar. De esta forma se logró que en unos meses que los mieleros regentes jóvenes pudieran replicar el canto de su tutor. Incluso llegando algunos a cantar tan bien que pasaron de alumnos a maestros.
De esta forma se busca que las aves que ya saben cantar puedan salir a su hábitat natural, que se puedan reproducir y puedan enseñar su canto a las siguientes generaciones. Hay que aclarar que estas aves aprenden escuchando y viendo a las aves más grandes. «El canto tradicional tiene algún tipo de valor intrínseco, pero también es muy importante que las aves tengan un canto estable… El canto es bastante crítico para su reproducción», señaló Daniel Appleby. Además, indicó que siempre se debe tener en cuenta la propia cultura de las aves para su conservación.
✍️ Lionel Churata

