La lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, protagonizó un multitudinario cierre de campaña con miras a la trascendental segunda vuelta electoral.
El escenario elegido para este hito político fue el Estadio Monumental, ubicado en el distrito de Ate, Lima, el cual lució un lleno total, congregando a miles de ciudadanos. Sin embargo, quienes se robaron los aplausos fueron las dos hijas de la candidata, Kiara y Kaori, esta última teniendo palabras emotivas para con su madre, asegurando que es la mejor opción para el país.
Más allá de las propuestas técnicas y el despliegue político, el momento cumbre y más inolvidable de la noche estuvo impregnado de una profunda emotividad familiar. Rompiendo con los esquemas tradicionales de los mítines políticos, las jóvenes Kiara y Kaori Villanella subieron al escenario para acompañar a su madre, convirtiéndose en las protagonistas inesperadas y más queridas de la velada.
Con una madurez admirable y el corazón en la mano, tomaron el micrófono para dar testimonio del temple, la resiliencia y el amor incondicional de la candidata presidencial.

