El candidato presidencial de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez no solo lleva un pasado oscuro que prefiere esconder, sino que también ocultó información en su declaración jurada al Jurado Nacional de Elecciones sobre las denuncias que pesan sobre él. El candidato de izquierda acumula ocho denuncias ante la Fiscalía por delitos que incluyen peculado, falsa declaración en proceso administrativo y falsedad ideológica.
Las denuncias más documentadas se remontan a su paso como ministro de Comercio Exterior y Turismo durante el gobierno de Pedro Castillo. En ese periodo de 17 meses, en ese entonces, Sánchez usó la caja chica del ministerio como su tarjeta de crédito para gastos alimenticios elevados. De acuerdo con las propias facturas y boletas, el líder de Juntos por el Perú se atiborraba de comida nada humilde, haciendo que el Estado cubra esos gastos con el dinero de todos los peruanos.
EL HEREDERO. Las últimas semanas, Sánchez ha llevado consigo un inseparable sombrero cajamarquino, tratando de captar el voto dejado por Pedro Castillo. Aunque algunos ya lo han tildado de usurpador, el exministro continúa firme con su estrategia. Lo último visto en este intento de usurpar la imagen del expresidente fue durante la emisión de los debates presidenciales, cuando Sánchez no tuvo reparos en mencionar una y otra vez a Castillo Terrones, incluso lanzando vivas y anunciando un futuro indulto.

