La ética política es puesta en duda una vez más. La muerte del candidato a diputado Gilbert Infante despertó la indignación popular pues, según Álvaro Paz de la Barra, candidato presidencial por el mismo partido, se habría tratado de un asesinato a ladrillazos a manera de amedrentamiento a su partido Fe en el Perú. Todo esto fue descartado por el coronel Carlos Morales, jefe de la División de Homicidios de la PNP, quien confirmó que el deceso de Infante se debió a un infarto, esta versión está amparada en las cámaras de seguridad que mostraron a Infante mareado, sentándose en la vereda con síntomas claros de un infarto.
Durante los últimos días, Paz de la Barra estuvo usando a su fenecido correligionario con fines políticos, incluso deslizando la posibilidad que el supuesto asesinato fue una manera de “amedrentamiento” hacia su persona y dirigida a su candidatura presidencial.
“Esto responde a un tema de extorsión, por las políticas que tengo de eliminar a este problema en 100 días. Ellos no han querido matarlo, ellos han querido dejar un mensaje (…) es que yo soy muy duro, porque digo que ningún criminal debe tener derechos humanos (…) O sea ellos (delincuentes) dicen, mira, así como tu candidato a presidente nos va a meter a cárcel de por vida, yo también quiero que ustedes mueran”, declaró Paz de la Barra ante la sorpresa del conductor de televisión.
Algo que queda completamente contradicho por las pruebas contundentes que estarían mostrando un lado oscuro y bajo en el exalcalde de La Molina.

