El Comando Unificado Pataz, integrado por las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del Perú, ejecutó la operación “Libertad”. Sé logro rescatar a veintinueve mineros que se encontraban secuestrados al interior de la mina “Sanone”, en el anexo Pueblo Nuevo.
La intervención fue un trabajo de inteligencia militar y policial, en conjunto con las rondas campesinas, que brindaron información clave. La toma de rehenes fue por parte de una organización criminal que buscaba controlar la cadena productiva ilegal. Desde la extorsión y el uso de personal armado en los socavones.
Tras el rescate de los 29 mineros los delincuentes huyeron hacia las profundidades de la mina empleando explosivos para cubrir su retirada. Los mineros rescatados fueron puestos bajo protección del personal policial de Alto Pataz acorde a los protocolos legales.

