Un comerciante de 22 años, tuvo que cerrar su tienda de gaseosas ubicada en la avenida Los Incas y mudarse de casa de vivienda después de ser víctima de extorsión. Todo inició cuando un extranjero le dio sin su consentimiento un préstamo por S/1000, el que se convirtió en una deuda impagable de 10 mil soles.
Aunque pagó el monto, los cobros siguieron con amenazas de muerte si no entregaba 500 soles diarios. El afectado denunció los hechos ante la Divincri por temor a que le pueda pasar algo.

