La presidenta Keiko Fujimori viajó el 28 de octubre de 2026 a El Salvador para reunirse con Nayib Bukele y conocer las estrategias aplicadas por su Gobierno frente a la delincuencia organizada. La visita oficial, programada del 28 al 31 de octubre, incluye un recorrido por el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) y reuniones con autoridades salvadoreñas.
Miguel Torres, presidente del Senado e integrante de Fuerza Popular, calificó el viaje como fundamental y destacó la importancia de aprovechar la experiencia salvadoreña. “Es un acierto que la presidenta vaya, para rescatar las mejores lecciones aprendidas de un país que ha dado un ejemplo de cómo controlar la delincuencia”, manifestó.
EL GOBIERNO YA TIENE FACULTADES LEGISLATIVAS, PERO AÚN DEBE DEMOSTRAR RESULTADOS
El viaje se produce después de que el Congreso aprobara la delegación de facultades legislativas al Ejecutivo en materias relacionadas con la seguridad ciudadana y el fenómeno El Niño. El pedido inicial contemplaba 66 medidas; sin embargo, la Cámara de Diputados aprobó 20 y el Senado incorporó siete adicionales. Finalmente, el 22 de octubre se promulgó la Ley N.° 32743, que autoriza al Gobierno a legislar sobre 27 materias durante 90 días.
Por ello, el debate ya no se limita a la aprobación de facultades, sino a cómo el Ejecutivo utilizará las herramientas que recibió para enfrentar la inseguridad. Fujimori había cuestionado las exigencias para precisar sus propuestas y afirmó: “Están poniendo a prueba nuestra paciencia”. Ahora, con la delegación aprobada, corresponde evaluar las medidas que implemente y sus resultados.
EL PERÚ NECESITA UN PLAN QUE RESPONDA A LA CRISIS DE INSEGURIDAD
Durante su campaña, Fujimori prometió combatir la inseguridad y poner fin a la corrupción. Sin embargo, conocer las estrategias de otro país no garantiza que puedan aplicarse con los mismos resultados en el Perú. La visita a El Salvador plantea una interrogante: ¿qué medidas concretas adoptará el Gobierno para responder a la realidad nacional?
Según cifras del Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef), citadas en reportes publicados en octubre de 2026, el país acumulaba más de 1.600 homicidios durante el año, con un promedio cercano a seis asesinatos diarios. Estas cifras reflejan la dimensión del problema y la urgencia de adoptar respuestas eficaces.
El Perú no necesita que sus gobiernos esperen hasta asumir el poder para comenzar a buscar soluciones. Necesita planificación, estrategias claras y resultados verificables.

