El diputado Jair Manrique, de la bancada Ahora Nación, presentó un proyecto de ley que modifica el artículo 47 del Reglamento de la Cámara de Diputados para cambiar la composición de la Comisión de Ética Parlamentaria. La propuesta plantea sumar cuatro integrantes ajenos al Parlamento: dos profesores de derecho o ética de universidad pública y privada, un representante del Colegio de Abogados de Lima, y un ciudadano propuesto por los organismos electorales, junto a un diputado por cada grupo parlamentario, todos ratificados por el Pleno de la Cámara.
¿Por qué se plantea este cambio?
Manrique sostiene que la Comisión de Ética arrastra un problema de diseño desde el Congreso unicameral, ya que al estar integrada solo por congresistas, sus miembros enfrentan un conflicto permanente entre sancionar a colegas de sus propias bancadas o mantener cierta lealtad hacia sus partidos.
¿Hubo intentos similares antes?
Sí. En 2020, el entonces congresista Alberto de Belaunde propuso una comisión integrada por un expresidente del Congreso, un excongresista, dos profesores de Derecho y un ciudadano elegido por la Defensoría del Pueblo. Antes, en 2017, la bancada Peruanos por el Kambio también buscó romper la composición exclusivamente parlamentaria de la Comisión.
¿En qué se diferencia la propuesta de Manrique?
El legislador descartó ambos modelos previos en puntos específicos: excluyó a los exparlamentarios como posibles miembros, al considerar que muchos mantienen vínculos con los mismos partidos y acuerdos políticos, y también dejó fuera a la Defensoría del Pueblo como entidad designadora, señalando que atraviesa un descrédito sostenido ante organizaciones de derechos humanos y la sociedad civil. En su lugar, delegó la selección de los miembros externos en los tres organismos del sistema electoral.
¿Qué cifras respaldan el proyecto?
La propuesta se sustenta en datos del periodo parlamentario 2021-2026, calificado por el propio texto como el peor Congreso de la historia. Entre 2021 y 2023, la Comisión de Ética acumuló 119 casos, de los cuales solo cuatro llegaron con recomendación de suspensión de 120 días y apenas dos sanciones fueron confirmadas en el Pleno. Para 2024, las denuncias recibidas desde el inicio del periodo llegaron a alrededor de 150, con solo cuatro congresistas suspendidos, cifra que el proyecto atribuye a una percepción de blindaje corporativo.
¿Es un problema nuevo?
No. El documento recuerda que, entre 2016 y 2019, renunciaron dos presidentes de la Comisión de Ética en menos de un año: Segundo Tapia, en mayo de 2017, y Juan Carlos Gonzales, en abril de 2018, en medio de cuestionamientos similares sobre la eficacia del órgano.
Por: Zendel

